jueves 28 de agosto de 2008

El regreso de la vuelta del retorno




¡Salud!

Como suele ocurrir en estos casos, no sé por dónde empezar a escribir. Esto es prácticamente empezar otro blog, con la diferencia de que esta vez ya conozco a otros bloggers. Vamos, que no es como si empezase de cero. Aunque por otra parte, no sé hasta qué punto tiene sentido que después de tan larga ausencia, mi blog continúe ya no sólo con el mismo nombre, sino incluso con el mismo aspecto. Porque el "escritor" es el mismo, pero el "cuaderno" es otro.

Enfin... ¿qué tal estáis todos/as? Sí, parece increíble pero estoy de vuelta. A petición expresa de mi amigo de carne y hueso Gundi, (de Ourense), he vuelto a postear. No es que nunca más fuese a escribir un post (por supuesto que lo habría hecho aun sin pedírmelo él... no sé cuándo, pero habría vuelto). Pero ocurrieron dos cosas: primero, me vi desbordado al no poder seguir el ritmo que yo mismo me exigía. En otras palabras: por suerte, repito, por suerte, mis amigos bloggers ya sois muchos... demasiados como para poder estar con todos en un sólo día. Y me estresé, así de claro.

Y el segundo motivo es algo más complicado. A ver si me explico: por decirlo así, yo tenía cierto miedo de implicarme demasiado. Es como cuando tienes una novia que vive en una ciudad muy lejos de donde tú vives. Sí, está ahí, es tu amiga y compañera y lo seguirá siendo a pesar de la distancia... pero no es suficiente para ti. Bueno, no sé si la comparación es la más adecuada, pero sirve para que me entendáis, ¿no? Si no puede ser TODO, es mejor que no sea NADA. Lo mismo ocurre con mis amigos de Ourense, por ejemplo. Prácticamente sólo hablamos cuando yo estoy allí, y en algunas fechas de cumpleaños. No por ello considero que seamos menos amigos. Al contrario, "mejor poco y bueno que mucho y malo". Pero el resto del año, no soporto la idea de que una gente a la que quiero tanto, y que me gustaría que siempre estuviéramos juntos, estén tan lejos. De ahí que a veces procure aislarme.

Y básicamente ha sido eso. Sólo puedo prometeros que intentaré no "cometer" otra ausencia de estas proporciones; y eso sí, me lo tomaré con mucha más tranquilidad porque pretender hacer muchas cosas, a menudo es sinónimo de no conseguir hacer bien ninguna de ellas.

Una de las últimas cosas que recuerdo haberos contado fue todo el tema del juicio, etc, etc. (Ni siquiera me atrevo a leer mis propios posts... enfin Rubén, déjalo ya). Bueno, pues lo ganamos como no podía ser de otra forma. Una vez conocido el veredicto, mi madre y yo fuimos a limpiar el piso, o mejor dicho, a prepararlo para la reforma que necesita. Tiramos todos los trastos inservibles, trajimos a Legazpia aquello que podíamos aprovechar... y aún estamos a la espera del resto, es decir, de cambiar la escritura a mi nombre para que podamos empezar las obras. Si la administración fuese igual de "efectiva" a la hora de recaudar las multas de tráfico, éstas prescribirían en su mayoría. Qué paciencia hay que tener...

Otra novedad importante es que tengo trabajo. ¡Bieeeeen! (Je, je). Sí, hace ya algo más de tres meses, cuando fui a sellar la tarjeta del paro, en el INEM me dijeron que una empresa de suministros de hostelería necesitaba un repartidor-guión-almacenero. "Suena bien", dije. Me presenté... y hasta ahora. Estoy muy contento, y desde luego parece una empresa bastante más seria que los sitios donde había recalado yo desde que me fui del camping, hace ya más de tres años. Que yo ya empezaba a dudar de si alguna vez iba a conseguir trabajar en una empresa normal. De momento, repito: estoy muy a gusto. Ya veremos en el futuro (hombre, no tendría por qué ser diferente si hasta ahora ha ido bien). Este trabajo me gusta porque se "liga" bastante con las camareras, jejeje. Por ejemplo, tras la entrega, le doy el albarán para que lo firme, y digo:

-¿Me das un autógrafo, por favor?
-Sí, claro...
-Oquei, a ver qué pone aquí... "para mi chico preferido". ¡Oye, muchas gracias!

Y mil como ésta. (Soy un pillastre).

Bueno, coleguis... para mi vuelta he elegido una fecha señalada... a partir de hoy mismo, empiezo a estar más cerca de los 40 que de los 30, ¡qué depre! (Que no, que me gusta cumplir años, jeje). Espero que Dios os dé la salud y sobre todo la paciencia necesarias para felicitarme por todos los años que tengo intención de cumplir. Gracias por estar ahí, de verdad de la buena.

Abrazos para todos y besos para todas.


JULIETA VENEGAS Y DANTE - "PRIMER DÍA"