lunes, 4 de junio de 2007

Segundo post (o yo qué sé...)

Pensándolo bien, para qué voy a esperar a que lleguen las primeras visitas, ¿no? El sólo hecho de escribir ya es reconfortante. Cuando tengan que venir, vendrán. A ver, de qué os hablaría yo... ya sé. ¿Cuál es para vosotros/as, la mayor contradicción del mundo? Yo lo tengo claro: que por una parte, los de la DGT no se cansen de decir "no corráis, no corráis", y por otra parte sigan fabricándose coches como el mío sin ir más lejos, que sobrepasa con creces los 200 por hora. Cuanto más pienso en ello, menos lo entiendo. Y venga leyes...! Y todas ellas son restrictivas, ¿eh? No existe una sola ley que aumente nuestros derechos. Pero bueno, empiezo a arriesgarme a hablar de política (quien hace las leyes son los políticos, ¿verdad?), y como ya dije en el post "inaugural", eso está prohibido en este blog.

"No podemos conducir por ti...". ¿Y quién c*** les ha dicho a éstos que yo quiero que conduzcan por mí?

3 comentarios:

Miguel A. Romero dijo...

Creo que la excusa que dan para los 200km/h, es que ese extra de velocidad puede venir bien en momentos puntuales, para sacarte de un aprieto. Supongo que se refieren a situaciones tan cotidianas como que robes un banco o tengas que huir de una manada de velociraptores...

Rubén dijo...

Gracias Miguel! Sí, nunca lo había visto de ese modo pero no es ninguna tontería. Si es lo que yo digo... las leyes están para favorecer a los malos.

jobi dijo...

Si conducen por tí... ¿te pagan a tí o se lo llevan ellos?

Saludos