martes, 22 de junio de 2010

Fobia social

Todo el mundo, y sobra decir que yo no soy una excepción, se lleva "palos" de los demás (amigos, familiares, jefes y compañeros de trabajo...). Pero no todo el mundo tiene la misma tolerancia a esos "palos". Hay quien parece masoquista y se levanta una y otra vez, y otra, y otra, y así hasta el infinito. Yo no. Llegado a un punto, digo "se acabó", y el que me infla los c... deja de existir para mí. Da lo mismo si es Dios o el último mendigo.

Se dice que "lo que no te mata te hace más fuerte", y debe ser verdad, aunque ese "efecto" no sea el mismo en todas las personas. Cansado de que los demás me decepcionen, desde hace algún tiempo hasta ahora vengo dándome cuenta de que, pensándolo friamente, estar solo es la mejor forma de no enfadarse con nadie. No niego que al principio fuera difícil, pero cuando me acostumbré a estar solo, vi que me sentía mejor. Más cómodo.

No es que siempre esté solo, ni que me encierre en casa para no estar cerca de otras personas. No, yo salgo
a pasear, entro en bares... como la mayoría de la gente. Pero nunca procuro estar con nadie, a eso me refiero. (La única persona cuya compañía me llena, es mi madre). Claro que hay excepciones, pero hablo básicamente de la vida cotidiana.

La nueva situación empezó a gustarme cada vez más, hasta que un día pensé: "puede que me guste, pero no parece normal". Toda la gente que conozco tiene muchos amigos, o al menos siempre les veo acompañados, como si la naturaleza humana fuera esa misma, como si el objetivo último fuese no estar solo. Empecé a buscar algo que lo explicase, y me llevé una sorpresa cuando vi que tenía algo parecido a una enfermedad psicológica.

Sí, puede que yo tenga dos o tres síntomas típicos de una cosa llamada "fobia social" (si queréis leer algo sobre ello, yo lo descubrí en la Wikipedia). Y el caso es que tengo la sensación de estar desarrollando esos síntomas. Por ejemplo, si me veo obligado a compartir el ascensor, me enfurezco. O si veo a la misma persona varias veces en un corto periodo de tiempo (a no ser que haya quedado con ella). Normalmente no me gusta estar con otras personas, entre otros motivos, para no darles oportunidades de decepcionarme. Repito, no importa la condición de las personas.

Eso no ocurre solamente en la vida real, sino también en el "mundo virtual". Tengo tres blogs abandonados, dos cuentas en orkut, una en facebook y otra en twitter. En épocas pasadas, cuando pasaba mucho tiempo sin actualizar mis cuentas, yo ponía mil y una excusas para explicar mis ausencias. Pero era sincero en mis explicaciones, es decir, yo creía que era lo que realmente me ocurría. Y eso era porque aún no conocía el verdadero motivo. Esto no soluciona el abandono de mis rincones de internet, pero actualmente me encuentro más tranquilo al conocer el verdadero motivo. Sólo queda saber: ¿Quiero combatir esta situación?

Mientras tanto, si tenéis tiempo y ganas, yo quedaría muy contento si me diérais vuestros ánimos. No por estar ausente os quiero menos, ni pienso menos en vosotros. Muy al contrario.

¡Hasta pronto!

3 comentarios:

La Voz de Los Panchos dijo...

Me he sentido identificada con tu informe, ademas escribes muy bien. Espero las proximas notas
Felicitaciones

Lara dijo...

Pues por supuesto que te doy ánimos y tienes mi apoyo, ya sabes donde estoy ;)
Muuuuuuuuuuuuuuuuuuuacks!

Anónimo dijo...

Hola; que tal?
Me decidí a escribir porque no sólo entendí lo que explicaste, sino que sé exactamente por lo que estás pasando. Llevo más de 5 años con fobia social.
Creo que como la mayoría siempre he tenido esta timidez excesiva, pero el golpe gordo llegó en la adolescencia. Fue muy complicado y difícil de llevar porque en esa etapa la familia suele pensar que sólo quieres llamar la atencion y no lo toman en serio, por lo que el mayor apoyo serían los amigos, pero... con fobia social??... imposible.
Bueno, mi consejo es que no sigas pasando de la gente, porque así sólo alimentas la enfermedad; haz hincapié en tus aspectos positivos, gana confianza y sube tu autoestima, e intenta integrarte. Sé que es más fácil decirlo que hacerlo... pero en fin, por ahí leí que el 85 % de las personas que padecen este trastorno consiguen superarlo.
¡Ánimo!