Bueno, ya hemos despedido otro mes y ahora damos la bienvenida al mes de agosto. Ayer, día de San Ignacio, era fiesta en un barrio de Legazpia (el barrio de San Ignacio, claro... ¡qué cosa!). Casi era más divertida que las fiestas patronales, que cada año son más aburridas. Aunque este año tuvieron algo bueno: el concierto de Barón Rojo. ¡Bien, alcalde Juan Ramón, te has enrollado!
Hablando de fiestas... os voy a contar brevemente cómo tuvieron su origen.
El día 3 de mayo de 1.580, era domingo. Aquél día, los ferrones (trabajadores de las ferrerías o fábricas de hierro de la época) fueron a trabajar, comme d'habitude, a la ferrería de Mirandaola.
Después de mucho currelo, toda la producción del día se redujo a un trozo de hierro no más grande que una mano, y con una forma que recuerda a una cruz. Aquello fue considerado un castigo divino por trabajar en domingo. En 1.633 aquél hecho se declaró milagroso y desde entonces el día 3 de mayo (día de Santa Cruz) es el eje de nuestras fiestas patronales... aquello fue bautizado como "El milagro de Mirandaola". El domingo siguiente al día 4 de mayo, se celebra una romería hasta el lugar y se pone en funcionamiento la ferrería, en una exhibición de cómo se trabajaba el hierro en aquellos tiempos, todo muy bien ambientado, con los ferrones vestidos exactamente igual que entonces.
Más tarde, ya en el siglo XX (en 1.952 exactamente) se restauró la ferrería y a su lado se construyó una capilla, y ese conjunto está considerado como el lugar más emblemático de todo el municipio... y realmente lo es.
Como decía el otro: "Yo no creo en las brujas... pero haberlas, haylas". Jeje.
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Ésta es la famosa capilla, la Ermita de Mirandaola:
Desde un ángulo más favorable, donde el sol no "obstaculizaba" tanto:
La caída del agua gracias a cuya fuerza se pone en marcha la maquinaria con la que se trabaja el mineral:
Una foto del conjunto. En primer plano, la ermita; al fondo, la caída de agua; y entre las dos, la ferrería:
Ahora, tres escenas del trabajo:



La ermita, en un día con nieve (beautiful):
Y el conjunto:
También hay que saber al menos un poquito de la historia de donde uno vive, jeje.








6 comentarios:
Qué bonita la ermita, sobre todo así nevada... tu pueblo tiene wena pinta!!! claro, en el norte es que es todo más potito. Pos hale, a seguir disfrutando de las fiestas!! Un beso
Las fotos son preciosas.
Y las que se ven nevadas, una maravilla! Qué bonito...
Curioso lo de la cruz, no me extraña que lo tomaran como un milagro.
A pasarlo bien en las fiestas! ;)
el trabajo dignifica!! toma yaaaaaaaaaaaaaaa, y as iglesias e historias de castigos divinos me dan como repelus, el oscurantismo es lo que tiene, meterlo miedo a la población... ese día no salió la cosa bien por lo que sea y punto!!!, and que las leyendas (lo siento ruben, no soy creyente, soy atea, agnóstica y anti todo lo que tenga que ver con la iglesia y con diositos... no te me enfades plis)
No, si yo tampoco creo en dioses ni nada parecido. Por lo que se ve, así fue como pasó, y fue tan raro que lo consideraron un milagro. Las religiones son cosa de los que buscan explicaciones a todo, incluso acontecimientos que no tienen explicación.
Lo que sí creo que es cierto es que todo tiene un principio (conocido o no) y un final (idem). Por otra parte, supongamos por un momento que Dios existe. ¿Qué había antes de que Dios existiera? Eso no lo saben explicar convincentemente ni los religiosos más convencidos (valga la redundancia).
No sé, algunos deberían meterse en la cabeza que hay cosas que simplemente no tienen explicación.
Imagino que los antiguos inventaron una deidad (que existe en todas las religiones y partes de la tierra aunque con diferentes nombres) para justificar las desgracias o los dones de la madre naturaleza: frases del tipo, dios nos da las cosecha, dios nos quita los hijos, pues no señores, las cosechas te las dan tus manos y te las pueden quitar fenomenos climaticos, huracanes, inundaciones, incendios, lo mismo que los hijos, la naturaleza fisica de cada uno hace que pueda o no concebir hijos, lo mismo que la muerte de tus hijos o la tuya propia, la enfermedad o las guerras inventadas por los hombres te los quitan... a dios lo invento el hombre para justificar lo injustificable, porque todos somos teoria de la evolución, de hecho, seguimos evolucionando, lo que pasa es que el cambio es imperceptible a nuestros ojos, pasa en millones de años y no en varias generaciones, aysssss!!
por cierto, el lugar era precioso, que verdor, y oir el chorro del agua debe ser fantástico!
Muy bonitas las fotos, y muy curioso que aquel trozo de hierro pasara a la historia de esa manera, quien sabe, igual ese día los trabajadores se pusieron de acuerdo en decir que "sólo les había salido aquello" jeje. Un saludo ^^
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